El
Cambio
Climático
Reexaminado
Estudio
publicado
en el
sitio
de la
Consultora
Estrucplan,
que
contradice
la afirmación
generalizada
sobre
la causal
humana
del
calentamiento
global.
La
afirmación
sobre
un calentamiento
de la
Tierra
causado
por
el hombre
y a
niveles
peligrosos
y sin
precedentes
por
las
emisiones
de dióxido
de carbono
está
contradicha
de manera
principal
por
una
ausencia
de correlación
entre
los
niveles
del
dióxido
de carbono
y el
calentamiento.
Se
proporcionan
los
detalles
de engañosas
reconstrucciones
de temperatura
por
procedimientos
praxis,
así
como
de los
engañosos
proxis
de las
concentraciones
atmosféricas
de dióxido
de carbono.
Se presenta
evidencia
para
mostrar
que
los
temores
por
incrementos
desbocados
de las
temperaturas
de superficie
se aplican
lamente
a las
gigantescas
islas
urbanas
de calor
y no
a las
áreas
rurales
o a
los
océanos.
Se
presenta
también
evidencia
para
las
causas
que
además
de las
emisiones
humanas
influyen
en los
niveles
del
dióxido
de carbono
atmosférico,
explícitamente
sus
emisiones
provenientes
de los
océanos.
También
se provee
de causas
alternativas
plausibles
para
los
cambios
de la
temperatura
de superficie,
incluyendo
las
variaciones
en la
emisión
solar
y la
intensidad
de los
rayos
cósmicos.
cuando
se ha
eliminado
lo imposible,
cualquier
cosa
que
aún
permanezca,
por
más
improbable
que
sea,
debe
de ser
la verdad..
-Sir
Arthur
Conan
Doyle,
1887.
El
estudio,
realizado
por
Joel
M. Kauffman,
Emérito,
Departamento
de Química
y Bioquímica,
Universidad
de las
Ciencias
en Filadelfia,
Pensilvania
y publicado
en el
Journal
of Scientific
Exploration,
Vol.
21,
No.
4, pp.,
fue
reproducido
por
Mitos
y Fraudes,
concluye
así:
“La
Hipótesis
de Calentamiento
Global
Antropogénico
(AGW)
no está
apoyada
por
los
registros
de las
estaciones
de medición
de los
últimos
250
años
o por
proxys
climáticos
de gran
cantidad
y credibilidad
de los
últimos
1000
años,
o por
recientes
mediciones
de superficie,
o por
las
temperaturas
atmosféricas.
El
registro
Proxy
mas
más
comúnmente
presentado,
el de
Michael
Mann,
se demostró
que
estaba
seriamente
equivocado.
La superficie
de la
tierra
se ha
calentado
alrededor
de 0.6ºC
desde
1900,
incluyendo
partes
del
Océano
Atlántico.
La troposfera
se ha
calentado
de manera
errática
en unos
0,2ºC
desde
1979,
sin
correlación
con
los
niveles
de CO2.
El período
desde
1000
al 1400
vio
temperaturas,
basados
en muchos
proxys,
tan
altas
o más
aún
que
las
actuales.
La Pequeña
Edad
de Hielo
vio
temperaturas
de 1ºC
menor
que
en 1900,
o 2ºC
más
bajas
que
hoy.
Sólo
las
grandes
metrópolis
del
mundo
han
aumentado
su temperatura
en el
rango
de 3
a 4ºC.
La década
del
30 fue
más
caliente
que
la actual.
Los
registros
proxys
más
comúnmente
presentados
del
CO2
pre-1958,
la información
de los
cilindros
de hielo
de los
polos,
se ha
demostrado
que
es errática
y poco
confiable.
Los
análisis
químicos
directos
desde
1812
a 1965
no pueden
ser
ignorados.
El nivel
pre-1957
de CO2
ciertamente
no fue
de 290
ppm
en el
aire,
sino
que
fue
más
alto
en varias
porciones
de la
historia
desde
1812
a 1965
(415
ppm
en 1940).
Los
aumentos
de temperatura
de los
océanos
que
se detectaron
se comprobó
que
habían
precedido
al aumento
de lo
niveles
e CO2,
y pueden
haber
sido
su causa.
En
los
Informes
del
IPCC
se han
descubierto
numerosos
errores,
informes
que
debieron
haber
sido
la fuente
más
definitiva
de datos
y predicciones
del
cambio
climático,
pero
no lo
son.
Cambio
subrepticios
de último
momento
no fueron
apreciados
por
muchos
de los
científicos
que
contribuyeron
a los
informes.
El mentado
consenso
de sobre
el cambio
climático
no existe.
Los
límites
forzados
de emisiones
de CO2
no serán
productivos
y provocarán
serias
caídas
en los
niveles
de vida
de los
países
industrializados,
si se
llegan
a adoptar.
La reputación
de los
científicos
y de
la Ciencia
pueden
resultar
dañadas
de manera
irreparable
por
informes
de malas
conductas
y un
derroche
de impuestos
en la
promoción
de la
Hipótesis
del
Calentamiento
Global
Antrópico,
y esto
se puede
trasladar
a otros
campos
científicos
más
allá
del
cambio
de clima.
Nada
de esto
debería
considerarse
como
una
excusa
para
el uso
dispendioso
de los
combustibles
fósiles
e hidrocarburos.
Por
las
obvias
razones
económicas,
y no
por
una
amenaza
inexistente
de calentamiento
global,
los
combustibles
de hidrocarburos
deberían
ser
conservados
o sustituidos
cuando
sea
posible.”
Para
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completo,
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El
cambio
climático
reexaminado